Dentro de la preparación del canario para la cría, el fotoperiodo ocupa un lugar prioritario. No es un complemento ni un detalle secundario: es el motor fisiológico que pone en marcha todo el proceso reproductivo. Una correcta gestión de la luz marca la diferencia entre una cría fluida y una temporada llena de problemas.

En esta segunda entrega de la serie semanal dedicada al seguimiento de la cría, analizamos en profundidad cómo y por qué el fotoperiodo activa el sistema hormonal del canario, y de qué manera debe aplicarse en el aviario para obtener resultados estables y duraderos.


El papel del fotoperiodo en la fisiología reproductiva

El organismo del canario está programado para reproducirse cuando detecta un aumento progresivo de horas de luz. Este estímulo actúa directamente sobre el eje hipotálamo–hipófisis–gónadas, provocando la liberación de hormonas sexuales responsables del celo, la producción de gametos y el comportamiento reproductivo.

En libertad, este proceso coincide con el final del invierno y el inicio de la primavera. En cautividad, es responsabilidad del criador simular este ciclo natural de forma controlada y respetuosa.


Incremento progresivo: la clave del éxito

Uno de los errores más habituales es aumentar las horas de luz de forma brusca para adelantar la cría. Esta práctica genera desequilibrios hormonales y estrés, con consecuencias directas en la fertilidad.

Recomendaciones generales:

  • Incrementos de 15 a 30 minutos semanales.
  • Partir de un fotoperiodo de mantenimiento (9–10 horas).
  • Alcanzar progresivamente entre 13,5 y 14 horas diarias.
  • Mantener siempre la misma hora de encendido y apagado.

El objetivo no es correr, sino sincronizar correctamente el organismo del ave.


Iluminación artificial en el aviario

El uso de luz artificial permite una gestión precisa del fotoperiodo, pero exige disciplina y regularidad.

Aspectos fundamentales:

  • Uso obligatorio de temporizadores automáticos.
  • Evitar encendidos manuales o cambios improvisados.
  • Iluminación homogénea, sin zonas oscuras.
  • Evitar cortes eléctricos o parpadeos.

Cualquier alteración repetida es interpretada por el canario como un factor de estrés, afectando negativamente al celo.


Señales de correcta activación hormonal

Cuando el fotoperiodo está bien ajustado, los cambios en el comportamiento no tardan en aparecer:

En el macho

  • Aumento progresivo del canto.
  • Mayor actividad y territorialidad.
  • Cloaca más prominente y vascularizada.

En la hembra

  • Inquietud y mayor movilidad.
  • Posturas de reclamo.
  • Interés por el material de nido.
  • Desarrollo visible de la cloaca.

Estas señales indican que el ave está entrando en celo de forma natural y estable.


Riesgos de una mala gestión del fotoperiodo

Un fotoperiodo incorrecto puede provocar:

  • Celos incompletos o desincronizados.
  • Huevos claros.
  • Abandono del nido.
  • Machos apáticos o hembras agotadas prematuramente.

Forzar la luz no acelera la cría; solo adelanta los problemas.

Conclusión

El fotoperiodo es el pilar silencioso de la cría del canario. Bien aplicado, permite activar el sistema hormonal de forma natural, sincronizar machos y hembras y sentar las bases de una temporada reproductiva sólida.

En la próxima entrega de esta serie semanal abordaremos la alimentación en precría y su relación directa con el fotoperiodo, analizando cómo coordinar ambos factores para consolidar el celo antes del emparejamiento.

Deja una respuesta